Esta era la antigua cocina principal del convento. Las clarisas eran conocidas por ser expertas reposteras. Preparaban panes y galletas y los vendían a personas de la ciudad a través del torno. De esta forma, recaudaban dinero para su mantenimiento y subsistencia dentro del convento.
Las monjas estaban encargadas de hacer las hostias que se repartían en las diferentes iglesias de la ciudad. Dentro del restaurante, se nota otro pozo de agua en el piso. Como parte de la decoración, en las paredes encontramos obras de Ana Mercedes Hoyos, artista colombiana que se inspiró en los atuendos de las palenqueras.

